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De Cómo hacer fabricar Justicia

justicia1

El Estado es el producto y la manifestación del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase. El Estado surge en el sitio, en el momento y en el grado en que las contradicciones de clase no pueden, objetivamente, conciliarse. Y viceversa: la existencia del Estado demuestra que las contradicciones de clase son irreconciliables.

El Estado es… un producto de la sociedad al llegar a una determinada fase de desarrollo; es la confesión de que esta sociedad se ha enredado consigo misma en una contradicción insoluble, se ha dividido en antagonismos irreconciliables, que ella es impotente para conjurar…. hízose necesario un Poder situado, aparentemente, por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el conflicto, a mantenerlo dentro de los límites del ‘orden’. Y este Poder, que brota de la sociedad, pero que se coloca por encima de ella y que se divorcia cada vez más de ella, es el Estado»

Engels desarrolla la noción de esa «fuerza» a que se da el nombre de Estado, fuerza que brota de la sociedad, pero que se sitúa por encima de ella y que se divorcia cada vez más de ella. ¿En qué consiste, fundamentalmente, esta fuerza? En destacamentos especiales de hombres armados, que tienen a su disposición cárceles y otros elementos[la Justiciaporejemplo]

Este Poder público existe en todo Estado; no está formado solamente por hombres armados, sino también por aditamentos materiales, las cárceles y las instituciones coercitivas de todo género[la Justicia por ejemplo]
(Lenin, el Estado y la Revolución. Corchetes nuestros)
.

En la actualidad, una manada de capitalistas se ha lanzado a polemizar sobre medidas y cambios institucionales de manera desaforada. Gritos, insultos, amenazas, pérdida absoluta de las formas a que están siempre tan apegados y una explosión periodística casi nuclear, demuestran que lo que está en juego no es poca cosa.

Es que están tratando de acomodar cada uno, el funcionamiento de los mecanismos estatales a la medida de sus intereses sectoriales, es decir, verificando una segunda cuestión no enunciada más arriba expresamente: en la práctica, el Estado no sólo es el destacamento de hombres armados para el mantenimiento del orden social, la sociedad de clases, la de explotados y explotadores; es también la arena en que se dirimen las contradicciones que los capitalistas tienen entre sí.

Por supuesto que son contradicciones secundarias, es decir, no antagónicas e irreconciliables como antagónicos e irreconciliables son los intereses de la clase obrera y la burgesía. Estas no se resuelven en el Estado ni por él, sino mediante la destrucción del mismo.

Los capitalistas no encuentran y no encontrarán otra solución que dirimir sus cuestiones políticas en el marco de las instituciones, así se trate de la reforma de tales instituciones.

Por eso están exigidos a hacerlo dentro de los moldes de puja que preven las instituciones y por ardorosa que sea la pugna, no ponen en peligro la existencia del sistema de clases ni mucho menos, del Estado.

Pero nada puede ocultar los violentos choques, el chisporroteo, los rayos y centellas que se lanzan.

Ante esto, no podemos concluir otra cosa que una crisis institucional se está desarrollando, a la cual aportan el choque detonante el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial (que después de su estreno de maravillas, ha decaído a lo peor del mundo) encontrando el principal teatro de operaciones en el Poder Legislativo.

Hay quienes ven en este desarrollo una crisis terminal del kirchnerismo y otros que piensan que éste se regenera o recompone con absoluta facilidad, incluso frente a problemas de mayor dimensión como el conflicto del campo.

Nosotros creemos que no están las cosas para optimismos ni tampoco para atribuir la misma fortaleza original que tuvo, paralizante de la iniciativa de masas que generaron las expectativas populares en los primeros tiempos del kirchnerismo.

Acá hay crisis política porque el Gobierno ha perdido a manos de sus enemigos la joya más preciada, la Corte Suprema, una crisis institucional, o sea, la forma que adquiere es cupular, pero no por ella menos dañina para la burguesía, porque sea como fuera, la pérdida del control ideológico y político sobre las masas se acelera.

La disyuntiva es la de siempre: si ganará la dirección de la actividad de masas la derecha política y sindical (sobre todo) o podremos intervenir las organizaciones revolucionarias en íntimo contacto con las vanguardias naturales más combativas.

Para tratar de señalar perspectivas, apelaremos al articulo “¿La Transverqué?” de nuestro segundo número, cuando claramente expusimos que la transversalidad culminaría en un frente político con el PJ a la cabeza.

…el entorno kirchnerista ha salido a decir que «Lo que tiene que quedar claro es que buscamos la transversalidad desde el PJ y no como amenaza de ir por afuera» (Pupulista/12 21_09_03). Y esto quiere decir que se piensa en poner el arco político posible bajo la dirección primordial del peronismo…»(Tendencia 2 – Pag 5 – Octubre 2003)

No está pasando nada distinto: la CGT de los Gordos se entiende con Cristina en términos de reconstitución del PJ con su viejo molde, mientras Moyano se aleja del PJ para declararse hombre abierto a las ideas de todos y transa con Macri, radicales, Proyecto Sur, la izquierda reformista, la Federación Agraria y muchos más de la oposición.

Mas allá de todos estos sucesos de producción diaria -que son la manifestación superficial y visible de un mar de fondo de enorme crisis mundial del sistema- debemos tener en claro -conforme las premisas revolucionarias- la naturaleza de las instituciones estatales burguesas en su modo de existencia concreta.

Para esto hay que tener en cuenta que la tradición constitucionalista yanqui es prácticamente la fuente de la Constitución Nacional y para ese entonces no podía ser de otra manera, porque un país que se había adelantado unos cuantos años a la Revolución Francesa no podía sino influenciar aún con mayor rigor que el liberalismo francés (tan al gusto de la oligarquía argentina bajo cuyos auspicios se escribió la “historietaargentina).

Y hay que tener en cuenta entonces que así es nomás el asunto:

  1. Los fundamentos de un Poder Judicial al que hoy se tilda de “poder contramayoritario”, ya estaban establecidos cuando los mismos yanquis deciden poner un límite a las potestades legislativas y presidenciales con un destacamento de elite por sobre las condiciones generales que podían ser adversas a los intereses capitalistas -en el caso que los mayores de ellos o el sistema mismo- se sintieran amenazados por una especie de delirio de mayorías. Pusieron pues el Poder Judicial como expresión de los más poderosos de los intereses, gobernando con carácter permanente y sin sujeción a voto universal o cualquiera de esas extravagancias a que obliga el más refinado método de dominación que es la democracia burguesa.
  2. Los mismos yanquis se han encargado de cincelar en el tiempo una afirmación de esta condición: podrán hacerse asambleas constituyentes, elecciones a tal fin, todo el circo que se quiera, pero como dijo un Presidente de la Corte de EEUU, Charles Evans Hughes, “Nos regimos por una Constitución, pero la Constitución es lo que los jueces dicen que es”. Reservando pues la facultad del Poder Judicial -y en particular la Corte, que resuelve en definitiva- a decidir que una Ley es aplicable o no. Y ojo a un detalle: Hughes dice aquello en pleno período de la Crisis del 30 en EEUU y contra el progresismo del New Deal, es decir, contra la asistencia social en medio de la crisis mundial. Viendo su afirmación en ese contexto, es un reaccionario diciéndole a los populistas que allí está la minoría económica y socialmente encumbrada y poderosa para poner los límites a la demagogia con la que se recaudan votos, y en definitiva, para poner plazo a las políticas asistencialistas que acarrean siempre un mayor gasto público.
  1. En absoluta correspondencia con estas pautas, el ejemplo de propuesta de dominación imperial más descarado, fundamentado, aplicado y vigente aún, son los DocumentosSanta Fe I y II. Vamos a relacionar en un solo extracto puntos claves. El kirchnerismo, se la pasa hablando mal de estos Documentos, aunque sólo indirectamente Cristina y demás capos; pero directamente en esos cursos de política que se dan entre ellos las agrupaciones seniles de la juventud. Sin embargo (y que se perdone el argentinismo, pero no hay nada en el mundo que lo explique mejor) es al pedo: lo evidente del Imperialismo -concepto éste que han retirado de su idioma- es inaccesible a ellos. Son estos Documentos los que -sin apartarse de la tradición constitucionalista que exponemos en los puntos anteriores- consideran al económico, militar y judicial, como los poderes permanentes, opuestos a los formales, que son consecuencia de elecciones en el marco de la democracia burguesa.

Dicen con precisión:

 Santa fe II – El régimen democrático requiere que el mecanismo político permanente, es decir, las estructuras burocráticas para mantener el orden y administrar la justicia, así como el gobierno temporal, es decir, el gobierno electo, sirvan a los intereses de la sociedad…

…Los elementos más significativos de este objetivo de la política de los EEUU incluyen que los gobernantes latinoamericanos acepten verificación del poder político y mantengan una diferenciación entre el régimen y la sociedad. La tendencia en EEUU es hacer centro excesivo en los procesos electorales… existe un entendimiento limitado en cuanto al problema del establecimiento de un régimen democrático y constitucional funcional en Latinoamérica…

…Haití brinda un ejemplo dramático. Los funcionarios norteamericanos después de la huida de la familia Duvalier estaban ansiosos por establecer una democracia, lo que significaba efectuar elecciones. Resultado: el sangriento fracaso del pasado noviembre, que demostró que Haití -tanto la sociedad como el régimen- no estaba preparado en lo absoluto para un gobierno democrático…

  1. En resumidas cuentas: el Poder Judicial es un Poder permanenteal que hay que darle importancia. Los electivos, propios del régimen democrático, son perfectamente prescindibles a menos que “acepten verificación”, a lo que se se dio en llamar “democracias vigiladas”.

Teniendo en cuenta estas mínimas consideraciones, es evidente que nada se puede esperar de una Democratización de la Justicia, porque aunque la vistieran de seda, mona queda. Que la reforma de ciertas reglas de acceso, integración, permanencia, remoción, designación, procedimientos, etc., puedan quitar o agregar alguna que otra garantía o libertad democrática, no es un tema menor y por supuesto que debe ser enfrentada en autodefensa de las libertades que el pueblo conquista con sangre, sudor y lucha. No son una concesión graciosa de sus majestades capitalistas, sino el producto de limitaciones que debieron imponerse a sí mismos ante el desarrollo secular de luchas populares.

Pero de ninguna manera, como pretenden glorificar el kirchnerismo y satanizar la oposición, alteran la naturaleza de la Justicia y ni un ápice de revolucionario tiene el emprendimiento Nac&Pop, como todo de conservadurismo reaccionario tiene el grueso de los partidos de oposición.

Los revolucionarios, con cambios o sin ellos, tenemos el deber de continuar con la labor conspirativa contra el Estado burgués, y aunque intervengamos en cada cuestión parcial con nuestra opinión que puede parecer favorable u opuesta a una medida en concreto, debemos desterrar las ilusiones que inspiran el engaño y la demagogia. La Justicia, desde el punto de vista científico de la clase obrera, es irreformable, irredimible, está destinada a la destrucción junto con el Estado burgués mismo del cual es un elemento más.

En suma, por enzarzados que estén los capitalistas en este asunto y entusiasmados los reformistas promoviendo cambios, por más que estos y los oportunistas quieran hacer pasar por concepciones marxistas sus propuestas, debemos obrar como indica Lenin: Ante esta situación, ante la inaudita difusión de las tergiversaciones del marxismo, nuestra misión consiste, ante todo, en restaurar la verdadera doctrina de Marx sobre el Estado.

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  1. Tendencia 48 | Medios de Información Alternativos on viernes, mayo 24, 2013 at 00:14

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